Carta para un alumno en su primera clase.

Estimado alumno nuevo...

 

Ahora que estas teniendo tus primeras clases de Bikram Yoga, deseo hablarte sobre algunos aspectos de ella para que la entiendas mejor.

 

Sé que el salón está caliente y las posturas son difíciles, pero has de saber que todo, las posturas, el calor, los espejos y el estilo de enseñanza, están perfectamente combinados para sanar tu cuerpo y mente.

 

Sé que algunas posturas parecen imposible de realizar, pero recuerda que el Yoga no se trata de la postura sino de tu cuerpo, y para intentar realizarlas necesitaras flexibilidad, fuerza y equilibrio. Poco a poco, el Yoga te ayudará a crecer en estas cualidades.

Mientras tanto, tente paciencia y tolerancia y empieza desde donde estas ahorita: Si las practicas de la manera correcta, aunque sea el 1%, obtendrás el 100% de los beneficios.

 

Sé que a veces hay mucha gente en el salón: Esto es porque entre más podamos practicar juntos, más energía podemos compartir. Tus compañeros te ayudarán a través de la clase; te inspirarán, se harán tus amigos y, a lo mejor, se volverán tu prometido o prometida.

 

Sé que mi voz es fuerte, pero no es porque quiera dominarte. Mi voz es la mejor arma que tengo, junto con las instrucciones, para ayudarte durante la clase: Cuando te sientas débil, mi voz será fuerte par apoyarte; cuando estés cansado, mi voz será enérgica para levantarte del piso; cuando estés desanimado, yo te animaré. Todo esto es lo que haré con mi volumen, entonación y mis palabras. Quiero que escuches cuanto me importas tú y tu práctica.

 

No, alumno nuevo, no puedes hablar en el salón porque quiero que escuches: Primero a mí, para que puedas hacer tu clase de forma segura, pero más importante, para que te escuches a ti mismo. Yo se que intentas con fuerza y escuchas a mucha otra gente todo el día. Hoy comienzas a aprender a escucharte a ti mismo: Tu respiración, tu corazón, tus verdaderos pensamientos. Disfruta la oportunidad y no la desperdicies hablando, antes, durante y al terminar la clase.

 

Debes permanecer quieto para que puedas dejar ir todas las distracciones y conectar con los muchos beneficios de esta práctica. Trabajas fuerte en tus posturas para abrir, estirar y comprimir tu cuerpo, y cuando dejas de moverte, tus células se recuperan y empieza el proceso de curación. Dale a tu cuerpo la oportunidad de curarse.

 

Yo se que algunas veces mis bromas no son graciosas, pero no llamo al salón la “cámara de tortura” porque disfrute de tu incomodidad: trato de aligerar lo difícil de esta práctica porque todos sabemos que es difícil. Cada maestro que tengas, yo incluido, ha llorado aquí y también se ha querido salir. Por eso bromeamos, porque entendemos lo difícil que es esto, pero el hecho de que perseveramos es lo que nos conecta a todos en el salón.

 

No te corrijo porque no crea que tu esfuerzo sea bueno: Quizás has tomado otras clases de Yoga, o tu cuerpo duela por tus lesiones y que también has pasado por distintas situaciones adversas en la vida. Saber esto me hace querer ayudarte aún más, y la mejor manera que conozco para ayudarte en esta disciplina es enseñándote como hacer las posturas en la mayor de tus capacidades, y eso es suficiente. Si hoy simplemente imaginas tu postura de una forma diferente por alguna corrección, entonces estás en el camino a una práctica, cuerpo y vida mejorados.

 

A veces te sentirás emocional en clase y está bien: Este es un espacio seguro, y a todos nos ha pasado. Recuerda que este es un lugar de sanación y tu cuerpo va liberando emociones del pasado guardas. Simplemente llora si lo necesitas.

 

Regresa. Lo hiciste bien hoy. Has empezado hoy desde donde estás y de ahí seguirás avanzando. Recuerda que la peor clase es aquella a lo que no asistes.

 

Con cariño,

Tu maestro de Bikram Yoga.